Operar con criptoactivos y con estrategias automatizadas puede producir ganancias, pero también pérdidas. Leé esta página completa antes de depositar: explica qué puede salir mal y qué podés hacer para prepararte.
Última actualización: 2 de octubre de 2026
Introducción y advertencia general
Los criptoactivos son instrumentos de alto riesgo. Su precio puede cambiar de forma brusca y imprevisible, y es posible perder parte o la totalidad del dinero invertido. Vellonaje no garantiza ganancias, no promete rendimientos y no asegura que el capital se conserve.
Esta divulgación es general y no tiene en cuenta tu situación personal. No reemplaza el asesoramiento profesional. Invertí solo dinero que puedas perder sin afectar tus gastos, tus deudas ni tu vida cotidiana, y nunca te endeudes para invertir.
Riesgo de mercado
El precio de un criptoactivo puede subir o bajar de forma fuerte en minutos, y el mercado funciona las 24 horas, también los fines de semana y los feriados. Una caída de decenas de puntos porcentuales en pocas semanas es posible, y una estrategia automatizada puede perder dinero en esos movimientos igual que una persona.
Ejemplo: si asignás AR$ 1.000.000 y el activo cae 25 % en dos semanas, esa posición pasa a valer AR$ 750.000 antes de descontar comisiones, y si la caída continúa la pérdida sigue creciendo.
Qué podés hacer: definí por escrito cuánto estás dispuesto a perder, asigná solo una parte de tu capital y no uses el dinero que necesitás para el alquiler, los servicios o las cuotas.
Riesgo de liquidez
En algunos momentos o con activos de poco volumen puede ser difícil comprar o vender al precio esperado. Cuando el mercado se mueve rápido, la orden puede ejecutarse a un precio peor que el que veías en pantalla, lo que se conoce como deslizamiento o slippage, y el spread puede ensancharse.
Ejemplo: una orden de compra enviada cuando el precio mostraba 100 se ejecuta a 100,8 porque no había suficientes vendedores a 100. Esa diferencia sale directamente de tu resultado.
Qué podés hacer: priorizá activos con mucho volumen, limitá el tamaño de cada operación y evitá configurar estrategias que operen justo en los minutos de mayor tensión, como un anuncio económico importante.
API e integraciones
Conectar un exchange por API implica depender de una conexión que puede fallar, de una configuración que puede estar mal hecha y de una clave que, si cae en manos equivocadas, da acceso a tu cuenta del exchange. Un permiso de más puede convertir un descuido en una pérdida grande.
Ejemplo: una clave pegada en un chat compartido es copiada por otra persona. Si tenía permiso de retiro, puede mover fondos del exchange; sin ese permiso, el daño se limita a operar de forma indebida.
Qué podés hacer: creá la clave con permiso de lectura y de operación, sin permiso de retiro; restringila a las direcciones IP que indique la plataforma; guardala en un gestor de contraseñas y revocala de inmediato si sospechás que se filtró.
Contraparte y custodia de fondos
Los exchanges y proveedores de pago son empresas externas: pueden sufrir hackeos, quiebras, bloqueos de retiros o sanciones de una autoridad. Los criptoactivos no están cubiertos por el seguro de garantía de los depósitos bancarios, y la normativa argentina sobre activos virtuales, cambiaria e impositiva puede cambiar y afectar cómo operás.
Ejemplo: un exchange suspende los retiros durante días por una investigación. Aunque tu estrategia funcione bien, el saldo queda inmovilizado hasta que ese exchange los habilite.
Qué podés hacer: no concentres todo en un solo exchange, retirá a una billetera propia lo que no necesites operar y seguí las novedades de la CNV, la UIF y ARCA sobre tu situación.
Riesgos operativos
Un error de software, una falla de infraestructura, un corte de internet o un retraso en los datos puede provocar que una orden no se ejecute, se ejecute dos veces o se envíe con información desactualizada. Ningún sistema complejo está libre de errores, ni el nuestro ni los de los exchanges conectados.
Ejemplo: se corta tu conexión mientras una orden estaba a mitad de camino y, al volver, ves una posición abierta que ya no querías. Por eso conviene fijar un tope de pérdida diario.
Qué podés hacer: activá las notificaciones, revisá el panel una vez por día y avisá a soporte ante cualquier operación que no entiendas. Fijá límites de pérdida por operación y por día.
Ciberseguridad y phishing
Existen delincuentes que roban datos, se hacen pasar por empresas o por "gestores" y piden claves o códigos para vaciar cuentas. Un acceso no autorizado a tu cuenta puede terminar en pérdida de fondos, aunque el mercado no se haya movido.
Ejemplo: recibís una llamada de alguien que dice ser del área de seguridad de Vellonaje y te pide un código que acaba de llegarte por SMS. Ese código habilita un retiro: nunca lo compartas.
Qué podés hacer: activá el doble factor, verificá siempre el dominio oficial, no compartas códigos ni pantalla con nadie y leé la página de seguridad y la alerta de fraude.
Modelos y automatización
Los algoritmos aprenden de datos del pasado y pueden fallar cuando el mercado se comporta de una forma que nunca vieron. Una estrategia que funcionó durante meses puede dejar de funcionar de golpe. La pausa automática ante alta volatilidad reduce algunos riesgos, pero no elimina las pérdidas ni asegura el capital.
Ejemplo: una estrategia ajustada con meses de mercado lateral enfrenta de repente una tendencia fuerte y pierde varias operaciones seguidas antes de que la pausa automática se active.
Qué podés hacer: entendé qué hace cada estrategia antes de activarla, empezá con un monto chico y revisá los reportes con regularidad en lugar de delegar sin mirar.
Disponibilidad del servicio
La plataforma puede no estar disponible por tareas de mantenimiento, por fallas técnicas o por problemas de terceros. Mientras eso ocurre, quizás no puedas ver tu cuenta, cambiar una estrategia ni pedir un retiro, y el mercado sigue moviéndose.
Ejemplo: una tarde el panel no carga por mantenimiento mientras el mercado cae. No podés modificar el límite de la estrategia hasta que el servicio vuelva a estar en línea.
Qué podés hacer: no dependas de una única vía de acceso; conservá a mano el e-mail de soporte y el contacto de tu gestor, y planificá tus retiros con margen en lugar de dejarlos para último momento.
Antes de empezar
Cinco cosas para hacer antes del primer depósito, y que valen también cada vez que cambies una estrategia.
Entendé la estrategia. Si no podés explicar con tus palabras qué hace, todavía no es momento de activarla. Pedile a tu gestor que te la explique.
Definí tu pérdida tolerable. Elegí un monto máximo y un tope por operación, y respetalos aunque el mercado te tiente.
Protegé tu cuenta. Doble factor, contraseña única y claves de API sin permiso de retiro.
Controlá lo que ocurre. Mirá los reportes y las alertas. Una estrategia automatizada necesita supervisión, no abandono.
Pensá en los impuestos. Las ganancias pueden tener tratamiento impositivo ante ARCA. Consultá con un contador cómo declararlas.
Si ya estás operando y algo no te cierra
Frená la estrategia que te genera dudas desde el panel, bajá el monto asignado o pedile a tu gestor que repase con vos qué está haciendo el algoritmo. Pausar nunca es un error: el dinero que no está en una operación abierta no se expone a la volatilidad del momento.
También conviene volver a leer esta página cada tanto. Tu situación cambia, el mercado cambia y lo que hoy te resulta cómodo puede dejar de serlo, por ejemplo si cambia tu ingreso o si asumís un compromiso financiero nuevo.
Si después de leer esto todavía tenés dudas, escribinos a [email protected]. Y si no estás seguro de que operar sea adecuado para tu situación, lo más prudente es no hacerlo.